¿Qué es?
Los campos magnéticos alternos son campos físicos generados por el paso de corriente eléctrica a través de un conductor. En Europa se asocian principalmente a la frecuencia de 50 Hz de la red.
A diferencia de los campos eléctricos alternos, su existencia depende de que circule corriente: su intensidad varía con el consumo y con el funcionamiento de los equipos conectados.
Son uno de los factores físicos que contempla la SBM-2024 y no se interpretan de forma aislada. El comportamiento de un campo magnético depende de la intensidad de la corriente, de la geometría del cableado, de la distancia a la fuente y de las características constructivas del edificio; por eso dos inmuebles con instalaciones aparentemente similares pueden dar resultados muy distintos.
¿Dónde puede encontrarse?
Las fuentes más habituales son las líneas de alimentación eléctrica, cuadros eléctricos, transformadores, motores, bombas, ascensores, sistemas de climatización, electrodomésticos en funcionamiento y determinadas configuraciones del cableado.
También pueden intervenir instalaciones de edificios vecinos, centros de transformación, líneas eléctricas próximas u otras infraestructuras cuando generan niveles apreciables en el interior del inmueble.
Durante la inspección se presta especial atención a dormitorios y zonas de permanencia prolongada, porque el objetivo es conocer el comportamiento del ambiente interior en los espacios de uso cotidiano.
¿Cómo influye?
La distribución de estos campos puede variar notablemente entre distintas estancias e incluso dentro de una misma habitación. Esa variabilidad es la razón de que el factor se observe en los puntos concretos de permanencia y no en el conjunto del edificio.
Su intensidad depende además del consumo eléctrico, de modo que un mismo espacio puede comportarse de forma distinta según la hora y según qué equipos estén funcionando.
¿Cómo se evalúa?
Qué se observa en la inspección
La inspección técnica identifica las posibles fuentes y analiza la configuración de la instalación eléctrica del edificio.
Qué se registra de cada medición
Equipo, magnitud, unidad, lugar, fecha, condiciones de medición y duración, junto a las limitaciones pertinentes y el criterio de interpretación aplicado.
Cómo se mide este factor
Las mediciones se realizan con instrumentación profesional específica en los puntos de permanencia: dormitorios, salas de estar y puestos de trabajo.
Además de registrar los niveles de campo, cuando resulta necesario se investigan corrientes de retorno, bucles de corriente, transformadores cercanos o anomalías de la instalación que puedan explicar los valores detectados.
En los estudios de carácter pericial se emplea instrumentación calibrada, con el objetivo de asegurar la fiabilidad y la trazabilidad de las mediciones. Toda la información obtenida se incorpora al análisis global del ambiente interior.
Criterios
La interpretación se realiza conforme a la SBM-2024, que establece rangos orientativos para valorar los campos magnéticos alternos en espacios destinados al descanso y a la permanencia prolongada.
La valoración técnica va más allá del valor numérico: también intervienen la ubicación de las fuentes, el uso previsto de cada estancia, la distribución espacial del campo, el comportamiento temporal de las mediciones y la interacción con el resto de factores evaluados.
Esta guía no publica valores ni umbrales. Los criterios técnicos, los límites legales y las recomendaciones son cosas distintas y no se presentan como equivalentes.
Medidas de mejora
El orden de trabajo empieza siempre por comprender y reducir la fuente cuando es posible, antes de actuar sobre el recorrido o sobre el espacio. Las medidas se priorizan por efecto esperable, viabilidad y proporcionalidad, y no se recomiendan productos por defecto.
Las actuaciones dependen del origen del campo detectado. Entre las que pueden estudiarse:
- Reorganizar determinados circuitos.
- Corregir defectos de instalación.
- Eliminar bucles de corriente.
- Reubicar equipos.
- Optimizar el diseño eléctrico.
- Adoptar soluciones específicas cuando sean técnica y constructivamente viables.
No existe una medida universal aplicable a todos los casos. Cada recomendación se adapta a las características del edificio y a los resultados obtenidos, y las actuaciones se plantean siempre tras un estudio individualizado.
¿Cómo ayuda Cemprotecta?
Este factor no se evalúa por separado. Se mide dentro de un estudio que observa el espacio como sistema, porque su intensidad depende del consumo y su distribución cambia de una estancia a otra.
Lo que aporta un estudio es saber qué hay, dónde está y qué se puede hacer al respecto, con una secuencia de medidas ordenada en vez de una lista de problemas.
- Inspección del espacio y de las instalaciones accesibles.
- Medición en las estancias de mayor permanencia.
- Interpretación conjunta con el resto de factores evaluados.
- Informe con medidas ordenadas por efecto esperable sobre la exposición.
Solicitar una evaluación
Si te preocupa este factor en tu vivienda o en tu espacio de trabajo, explícanos el caso. La inspección previa determinará si conviene medirlo y qué más conviene evaluar con él.