¿Qué es?
La radiactividad es un fenómeno natural por el cual determinados elementos emiten energía de forma espontánea. En salud del hábitat la evaluación se centra en la radiación gamma ambiental y en el gas radón, dos factores físicos que contempla la SBM-2024.
La radiación gamma forma parte del fondo natural de radiación existente en el planeta. El radón es un gas radiactivo de origen natural, incoloro e inodoro, que se genera durante la desintegración del uranio presente en algunos terrenos y puede penetrar en los edificios desde el subsuelo.
Ambos pueden estar presentes en el ambiente interior como consecuencia de las características geológicas del terreno, de determinados materiales de construcción y de la forma en que está construido y ventilado el edificio.
¿Dónde puede encontrarse?
La radiación gamma procede principalmente del terreno y de algunos materiales de construcción que contienen radionucleidos naturales.
El gas radón suele acceder al interior a través de grietas, juntas, pasos de instalaciones, cámaras sanitarias y otros puntos de contacto con el terreno.
Su presencia puede ser mayor en sótanos, plantas bajas y espacios con ventilación insuficiente, aunque cada edificio se comporta de forma distinta: la geología local, el sistema constructivo y las condiciones de ventilación influyen de forma decisiva en los niveles presentes.
¿Cómo influye?
Los niveles presentes en el interior dependen en buena medida del propio edificio: sus características constructivas condicionan la acumulación del radón y los niveles de radiación gamma ambiental. El comportamiento de un inmueble no se deduce, por tanto, únicamente de la geología del terreno sobre el que se asienta.
La ventilación forma parte de esa ecuación, junto con el sistema constructivo y la relación del edificio con el terreno.
¿Cómo se evalúa?
Qué se observa en la inspección
La inspección técnica examina las características constructivas del edificio, su relación con el terreno y las condiciones de ventilación.
Qué se registra de cada medición
Equipo, magnitud, unidad, lugar, fecha, condiciones de medición y duración, junto a las limitaciones pertinentes y el criterio de interpretación aplicado.
Cómo se mide este factor
Las mediciones se realizan con instrumentación profesional específica para radiación gamma y, cuando procede, con equipos destinados a la evaluación del gas radón.
La interpretación considera tanto los resultados obtenidos como el comportamiento del edificio, el uso previsto de las estancias y las condiciones particulares del inmueble.
En los estudios de carácter pericial se emplea instrumentación calibrada, con el objetivo de asegurar la fiabilidad y la trazabilidad de las mediciones.
Criterios
Los resultados se interpretan conforme a la SBM-2024 y, cuando resulta aplicable, teniendo en cuenta las recomendaciones y la normativa vigente para el gas radón y la radiación natural.
La valoración técnica no depende únicamente del valor medido, sino también del contexto geológico, constructivo y funcional del edificio.
Esta guía no publica valores ni umbrales. Los criterios técnicos, los límites legales y las recomendaciones son cosas distintas y no se presentan como equivalentes.
Medidas de mejora
El orden de trabajo empieza siempre por comprender y reducir la fuente cuando es posible, antes de actuar sobre el recorrido o sobre el espacio. Las medidas se priorizan por efecto esperable, viabilidad y proporcionalidad, y no se recomiendan productos por defecto.
Las actuaciones dependen del origen de los valores detectados. Entre las que pueden estudiarse:
- Mejorar la ventilación.
- Sellar las vías de entrada del radón.
- Aplicar soluciones constructivas específicas.
- Instalar sistemas de despresurización del terreno cuando proceda.
Cada recomendación se formula tras una evaluación individualizada, valorando la viabilidad técnica y las características propias del inmueble.
¿Cómo ayuda Cemprotecta?
Este factor no se evalúa por separado. Se mide dentro de un estudio que observa el espacio como sistema, porque los niveles dependen del terreno, del sistema constructivo y de cómo se ventila el edificio.
Lo que aporta un estudio es saber qué hay, dónde está y qué se puede hacer al respecto, con una secuencia de medidas ordenada en vez de una lista de problemas.
- Inspección del espacio y de las instalaciones accesibles.
- Medición en las estancias de mayor permanencia.
- Interpretación conjunta con el resto de factores evaluados.
- Informe con medidas ordenadas por efecto esperable sobre la exposición.
Solicitar una evaluación
Si te preocupa este factor en tu vivienda o en tu espacio de trabajo, explícanos el caso. La inspección previa determinará si conviene medirlo y qué más conviene evaluar con él.